Consecuencias de la alimentación actual ¿Podemos elegir?

Dime que no has pensado alguna vez… ¿Acaso no se puede comer saludable con alimentos de toda la vida?

Pero ¿te acuerdas de cuáles son los alimentos de toda la vida? Porque no son los que encuentras en el s​upermercado, sino más bien los que comían nuestros abuelos o bisabuelos;  legumbres, hortalizas, cereales integrales, verduras y frutas de estación… también carne y pescado, pero seguro que no en la proporción que comemos ahora.

Es que hoy en día estamos tan acostumbrados a los productos procesados, que ni nos imaginamos vivir sin ellos.

 La industria de la alimentación se ha aprovechado de nuestro ritmo de vida frenético para “facilitarnos” las cosas mediante una oferta infinita de congelados, precocinados y envasados que en muchos casos están tan adulterados que no pueden considerarse alimentos de verdad.

¿Quieres saber cuántos procesados consumes en casa? Observa tu basura y la proporción de restos orgánico y envases que tienes.

La realidad es que los niños se acostumbran desde bebés a estos productos nada naturales ni saludables. Desde papillas llenas de azúcar, consumen productos pensados para que a ellos les guste y a ti te ahorre tiempo, sin considerar si son buenos para el organismo.

La consecuencia es que sin darnos cuenta, a los 2 años tenemos niños habituados a una alimentación perjudicial tanto para su salud como para salud del planeta.

Y eso que hoy en día la comunidad médica ya reconoce que muchas de las enfermedades crónicas de nuestros días; colesterol, diabetes, hipertensión, obesidad… son consecuencia directa de una alimentación desequilibrada y saben que se solucionarían fácilmente modificando la dieta.

El tema es que a pesar de todo está en nuestra contra, tú no quieres renunciar al estilo de alimentación y de vida que quieres para ti y para toda tu familia. Pero tampoco quieres hacer un máster en nutrición y empezar a contar proteínas, vitaminas y minerales para que no os falte de nada.

Si quieres resultados distintos, tendrás que hacer cosas distintas

Es cierto que muchas veces cuando bajas recetas de internet terminas yendo a Google a buscar la mitad de los ingredientes que no habías oído en tu vida y no sabes ni dónde comprar.  Sé que enfrentarse a un montón de ​​cosas nuevas a la vez es un agobio.

A mí me pasó cuando hice mi primer curso de cocina, recuerdo que en casa nos echamos unas risas porque no entendíamos nada.

​Me acuerdo de que no veía el sentido a utilizar aceite de sésamo o de coco en vez de aceite de oliva, por qué usábamos vinagre de arroz en vez de vinagre de uva o azuki en vez de judías pintas.

Para alimentarte bien no hace falta usar superalimentos, ni ingredientes carísimos

​​Inculcar a tus hijos unos valores de alimentación consciente, sostenible y saludable es un regalo para ellos.

Te afecta verles comer dulces llenos de azúcar, pero no sabes cómo pararlo y al final sigues comprando lo mismo de siempre porque no encuentras sustitutos saludables que les gusten a ellos.

Cuanto más mayores son, más difícil es cambiarles los hábitos de alimentación

​Porque sabes que cuanto más mayores son, más difícil será cambiarles los hábitos de alimentación y temes que a la larga termine causándoles problemas de salud.

Siendo coherente contigo misma y partir de lo que les transmites, estás dando a tus hijos el poder de elegir por ellos mismos lo que más les conviene, atendiendo tanto a su salud como a la salud del planeta y de todos los seres vivos que le rodean.

Inculcar a tus hijos unos valores de alimentación consciente, sostenible y saludable es un regalo para ellos

Cuando sean mayores podrán seguir o no lo que les has enseñado, pero saben cómo hacerlo bien porque así han sido educados en casa y así lo han vivido. Es nuestra responsabilidad.


​Os invito a que compartais vuestro punto de vista a través de los comentarios del blog (pincha en el título y accederás a los comentarios). ¿Considerais que somos responsables de lo que comemos?

Somos ya muchos los que queremos hacer las cosas de otra manera y ponerlo en común nos enriquece a todos.

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