Desayuna Como Un Rey

 

El desayuno es la primera comida que se realiza después de un periodo largo de ayuno. Todos los días desayunamos, normalmente justo después del descanso de la noche, donde nuestro cuerpo ha estado recargando energías durante el sueño.

Dicen que el desayuno es la comida más importante del día y es que de esta forma obtenemos la energía necesaria para afrontar nuestro día. Pero ¿cuál es la forma más adecuada para nuestro cuerpo al romper el ayuno? Porque parece que para cada cual, el desayuno de un rey es distinto.

Unos se despiertan con hambre, otros le apetece dulce, o salado, o son incapaces de comer nada hasta unas horas después de levantarse. Mucho tiene que ver cómo ha sido la cena la noche anterior, si ha sido una cena tardía y copiosa, lo normal es que se levanten sin mucha hambre y lo contrario, si se ha cenado pronto o frugal, tendremos más ganas de comer.

En cualquiera de los casos, si consideramos que estamos rompiendo un ayuno, pensad en qué es lo que come la gente cuando después de periodo largo sin comer; algo de líquido junto con algo más denso y cremoso que vaya despertando su estómago. No me imagino a Gandhi rompiendo su ayuno con un bocadillo de panceta o una comilona por muy vegetariana que esta fuera. Su sistema digestivo se resentiría.

Nuestro ayuno ha sido de unas pocas horas, pero deberíamos seguir las mismas pautas, un alimento cremoso y fácil de digerir. Además hay que tener en cuenta que lo que necesitamos en ese momento del día es energía y que nos la proporcionarán los hidratos de carbono. Entonces, una crema de cereales parece lo más adecuado para empezar el día.

Los países del norte de Europa tradicionalmente desayunaban sus porridge de avena o de algún cereal energético o más por nuestra tierra, se consumían las gachas. Lamentablemente en los últimos años, la industria de alimentación nos ha convencido para sustituir estas cremas de desayuno por los mueslis y copos de cereales, tan rápidos, ricos, vistosos, con tantas vitaminas y minerales añadidos y tan azucarados… que se han extendido y aceptado aunque la despreocupación y la comodidad nos cueste la salud.

Porque estamos de acuerdo de que por la mañana necesitamos energía, pero energía de calidad, energía estable y que nos dure toda la mañana hasta la hora de comer, sin necesidad de estar comiendo a media mañana o picoteando antes de comer. ¿Qué hagamos 5 comidas al día?, que suplicio. ¡No quiero estar pendiente de tener que comer a todas horas!

Por eso, la energía que buscamos no nos la proporcionan el azúcar, ni los dulces, ni los productos procesados a partir de harinas refinadas como la bollería o el pan, sino los cereales integrales y mejor en grano. Carbohidratos polisacáridos de absorción lenta, naturales, sin refinar, tal cual nos lo da la naturaleza, vivos, de los que sembramos y nos sale una planta.

La asimilación de los cereales integrales es lenta, porque mantienen toda su fibra y sus propiedades, y durante su digestión permiten almacenar la energía que no consumimos de forma inmediata en el hígado, en forma de glucógeno, y no en forma de grasa, para que el cuerpo la utilice cuando la necesite, manteniéndonos activos durante más tiempo.

La base de nuestro desayuno debe ser una crema de cereales. Puede que viniendo de la bollería o de las tostadas no nos parezca muy atractivo, ¡pero es que hay que darle color y variedad!

No vamos a desayunar todos los días lo mismo, no tiene nada que ver una crema de arroz, con una de mijo o de avena. Cuando quiero más energía, suelo usar avena, cuando quiero depurar, cebada, en general me gusta el arroz redondo, cuando tengo más prisa uso mijo o en verano polenta. Y los días especiales, ¡crepes de trigo sarraceno! Puedes hacer tus mezclas, experimentar y sentir sus diferentes energías.

Dependiendo del día, podemos ponerle alguna leche vegetal, a mí me gusta mucho la de arroz, pero la de avena también está muy bien, hay muchísimas en el mercado para probar. Así puedes hacer la crema más líquida para hidratar, o bien preferir una consistencia más seca para compensar los días lluviosos.

Y sobre todo, añádele los toppings que más te gusten. Ajustar un sabor más dulce usando melazas de cereales, pasas, mermeladas sin azúcar, orejones o algo de fruta, a mí me encanta poner un dátil cortado en trozos pequeñitos. También ralladura de limón, canela, vainilla… o darle una textura crujiente y aportar más energía y grasa de buena calidad de las semillas y frutos secos, como las semillas de calabaza, las pipas de girasol, el sésamo o las nueces, almendras, avellanas… Las opciones son muchísimas y las dejo a tu imaginación.

Os dejo en la portada unas fotos de mis desayunos cotidianos y la receta básica de la crema de arroz.

Crema de desayuno

Ingredientes

  • 1 taza de arroz integral redondo, lavado y escurrido. Opcionalmente puedes dejarlo en remojo toda la noche, obtendrás una consistencia más cremosa.
  • una pizca de sal
  • una rama de canela (opcional)
  • alga kombu (opcional)

Preparación

  • Se pone el arroz en la olla a presión con 10 volúmenes de agua ( 1 taza arroz/10 tazas de agua) con los demás ingredientes y se deja cocer durante 1 hora y media.
  • Se puede usar más o menos agua dependiendo si se quiere el cereal más caldoso o más seco.
  • A la hora de comer, se puede calentar con un poco de leche de arroz o de avena y añádele los toppings que más te gusten.

Espero que os guste y ya me contareis si os funciona.

 

 

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