El reto de alimentar bien a los hijos

Decidirse a hacer un cambio hacia una alimentación más saludable y basada en alimentos de origen vegetal es ya todo un reto para uno mismo, pero si encima tienes familia y quieres que en casa todos coman de esta manera, el reto se multiplica.

​Especialmente si tienes hijos que ya están acostumbrados a otro tipo de alimentación.

Es cierto que hay niños que comen de todo, y a medida que tú misma vas haciendo el cambio, ellos se adaptan sin problemas.

Si es tu experiencia te felicito, pero la realidad es que desafortunadamente esto no ocurre siempre así.

Cuando hace ​7 años me propuse cambiar la forma de comer en mi casa, me encontré con dos casos totalmente opuestos.

​Mi hijo mayor, entonces con 4 años, desde pequeño ha comido muy bien todo tipo de verduras y se adaptó estupendamente a comer cereales integrales, proteínas vegetales, algas y postres saludables y estaba encantado con la idea de comer saludable.

Esto no significa que le guste todo lo que cocino, pero claro, no hay que olvidar que cada uno tiene sus gustos y que no todas las recetas que he ido probando me han salido buenas a la primera.

Y por el otro lado, está a mi hijo pequeño, que entonces tenía 2 años, amante de las salchichas, de las hamburguesas, reticente a probar cualquier cosa nueva y mucho menos verduras. Se negaba a probar nada de lo que cocinaba, hasta el punto de no querer nada de lo que cocinaba yo porque era “sano”.  

A veces me pregunto cómo es posible que unos hermanos sean tan distintos.

Enfrentarte con un comensal así en casa es bastante frustrante ¿Sabes de lo que te hablo? Me refiero a esforzarte para no tirar de lo de siempre, del precocinado, de la comida procesada sino emplear tu tiempo en cocinar más saludable pensando en ellos y llegar a la mesa y que tus hijos ni siquiera se digne a probarlo. Por no hablar de tu pareja, que en muchos casos no ayuda mucho.

Es que cuando hablo de cocinar de otra manera, esto implica desaprender un montón de hábitos que tenemos grabados, que nos llevan funcionado mucho tiempo para ser capaces de preparar la cena en 20 minutos sin pensar demasiado.

Es fácil terminar tirando de alimentos de los de antes, de los que le gusta al niño, sencillamente porque estamos cansadas y no tenemos ánimo de pelear.  Y la verdad es que a nosotras tampoco nos gusta todo lo nuevo y no siempre salen buenas las recetas que nos atrevemos a cocinar.

Al final si queremos comer como nos gustaría, la solución es terminar haciendo dobles menús en casa, con lo que encima pasamos más tiempo en la cocina.

Cada día tienes menos ganas de probar a hacer cosas nuevas y te das cuenta de que el paquete ese de mijo o cebada que compraste, lleva meses en el armario y no sabes qué hacer con él.

¡Menos mal que no caduca!

Pero esto no es lo que tú quieres y si sigues igual te alcanzará la frustración.

Tú crees en una alimentación basada en alimentos de verdad, alimentos vivos y sanos, no adulterados, no sometidos a modificaciones genéticas ni químicos.

Alimentos naturales que cuidan tu cuerpo, equilibrados y que lo mantienen en su estado natural de salud.

Porque deseas un estilo de vida sostenible con tu entorno, con tu planeta y consideras que hay que respetar toda forma de vida y no admites la explotación intensiva a la que están sometidos los animales en la actualidad.

Sabes que todo está conectado, que nuestras acciones importan y que los niños son el futuro.

Ten paciencia, sabes que lo que estás haciendo es bueno para ellos.

Piensa por un momento que ser hijo también es difícil y la mayoría de las cosas les vienen impuestas. Ellos no han elegido este cambio, piensa que ellos lo que ven es que a su madre le ha dado una ventolera y ahora le da por cocinar cosas raras en vez de sus comidas preferidas.

Explícales por qué no quieres que coman determinados alimentos y por qué no los vas a comprar más.  Aunque no les guste y no estén de acuerdo, ellos son capaces de entenderlo.

coherente con lo que dices y sobre todo hazlo con mucho amor.

Cuéntame, ¿Con qué problemas te encuentas tú habitualmente con tus hijos?